lunes, 29 de agosto de 2016

UN MUNDO DIVERSO Y EN PAZ (Cartago Hoy . Semana del - 27 agosto al 2 de septiembre)

Terminaron los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro. Un espectáculo  maravilloso, donde la disciplina, los estilos de vida, los sacrificios, nos educaron, en obtención de alegrías, frustraciones, al no lograr las cosas más soñadas de la existencia del ser humano.

Una de las frases, encontradas alguna vez en una de las actividades murales educativas de los jóvenes, decía en inglés :"No pain, no gain". Cuando no hay esfuerzo, cuando no existen los sacrificios, las luchas, no hay nada qué ganar. Los Juegos Olímpicos, son la constatación del esfuerzo cotidiano, es la relación de sacrificios, luchas diarias y todo tipo de caminos que moldean un estilo de vida de cara al triunfo.

Río, se convirtió en el escenario de la diversidad, en un mundo en competencia, pero sin odios, donde la diferencia lo único que puede evocar continuamente, es la calidad en cada práctica de los seres humanos. Donde la manera más grata es evidenciar, que el trabajo en equipo produce grandes frutos. Que el mundo, no es un universo, para los egoístas, que todos necesitamos de otros que nos corrijan, que nos entusiasmen, pero que puedan sacar de nosotros mismos, lo más profundo de nuestro ser para llegar a alcanzar las metas deseadas.

Estos juegos se convirtieron, en una corta interrupción de las malas noticias, del odio diseminado en el mundo, por las diferencias de creencias, de pensamientos, de ideologías de todo tipo que alimentan odios, resentimientos y señalamientos innecesarios.
Ojalá que éstos instantes de bondad de la vida, se prolonguen en la existencia de todos los seres humanos, para que podamos vivir cada día, con mayor dignidad y respeto, a pesar de cualquier diferencia, que se evidencie en el diario vivir.

Pbro. Jesús Hernando Camacho Mosquera.