miércoles, 17 de julio de 2024

UNA PROVIDENCIA Y UN ÁNGEL

 Eran los meses de agosto, cuando el sol arrecia en la ciudad de Cartago. Yo salía del Seminario donde trabajaba como formador. Encontré una persona adulta, con acento extranjero. Era una mujer que buscaba un tronco seco. Pero la palabra clave, para donde deseaba llevar el tronco seco, era una Iglesia, la parroquia de Santa Ana. Ella se llamaba   Loredana Corrieri.  Me interesé y le dije que después de elegir el tronco, se lo llevaría a las doce en punto. Así lo logré.

Después de descargar el tronco, y de beber algo fresco, como es característico en la casa de Loredana. Ella me dijo : "Soy italiana". Y le dije : "En el mes de agosto(finales), iré a estudiar en Roma. Ella dijo : Yo te recojo, pues vivo en la ciudad".

Creo que esto es la Providencia, pues cuando entré al avión, sin duda alguna era el pasajero más pobre económicamente (llevaba solamente cien dólares , lo cual no hubiera sido suficiente para el taxi, o el hotel, mientras el Colegio hotel en Roma (Colegio Pio latinoamericano), habría sus puertas.

Cuando llegué a Roma, por primera vez, con la angustia y la esperanza, de que aquella promesa de "te recojo en el aeropuerto", hubiera persistido, mi sorpresa fue grande al encontrar de nuevo aquélla dama alta y determinada, que esperando muchas horas por el retraso del avión, aún estaba allí esperándome.

Me llevó a su casa, conversamos en el camino. Probé una exquisita caliente sopa de verano, saboriando por primera vez, un exquisito vino de la ciudad de Matélica  y conocí, los alrededores de la Plaza San Pedro, la inmensidad de dicho lugar, la emoción de ver un sueño cumplido, con una persona que fue como un ángel en el camino, que providencialmente tocó mi vida.

Desde aquél momento y más de treinta años, la amistad, los diálogos, los ires y venires nos ha hecho amigos de lindos instantes compartidos. La mesa italiana en Roma, Cartago y otros lugares donde las carreteras italianas o colombianas, eran compañía en los grandes diálogos, con historias compartidas y todo lo que el buen Dios puso en mi vida , a través de Loredana Corrieri en mi vida.