La disciplina es un estilo de vida, así como los esposos tienen una disciplina marital, los novios tienen un estilo distinto al de los casados(decía un Nuncio en nuestra ciudad de Cartago-Valle); los militares, los educadores, todos tenemos estilos diferentes de formación humana. Pero la disciplina es una marca particular para que las cosas puedan funcionar.
Entrar en el camino del laxismo, del dejar hacer, de permitir lo que no conviene a la formación humana del sujeto, es impedirle una correcta formación a los que descubren poco apoco las herramientas, para la felicidad humana y para la definición de lo que verdaderamente los hace crecer en el camino de la existencia humana.
Uno de los grandes proverbios latinos, reza lo siguiente : "CORRIGITUR UBI REPREHENDITUR", que significa : "Corregir en el momento, donde se genera el error", en el instante, donde el aprendizaje puede tener una gran eficacia para la vida y por lo tanto para la salvación de quien se educa en el camino profesional. Corregir, en otras palabras, es el camino en el que el docente( el instructor) ejerce, aplica amor a su labor educativa; es la manera justa como se previenen los desastres del futuro profesional que se educa y para quien no todas las formas de existencia, son evidentes para ser feliz y para crecer con certezas que le brinda la misma educación.
El comportamiento ético, ayuda a la reflexión del camino a construir una manera sana de existir. Un estilo de vida, que permita vivir con dignidad y que permita la justa convivencia entre los seres humanos. Una manera correcta de experimentar que la educación logra su objetivo, es ver el comportamiento de los aprendices, dentro y fuera de la institución, la observancia de las normas ciudadanas o el desacato de las mismas, cuando se impone una manera libre, autónoma de ser.
El sujeto que aprende, que se forma,debe comprender la relación existente entre las normas de la vida ciudadana, de su quehacer cotidiano y lo asimilado como elemento fundamental para existir, para construir una verdadera vida humana, envuelta en la dignidad que se pretende construir. Un estudiante, un alumno, un aprendiz, que no encuentre relación entre lo asimilado en la educación recibida en los colegios y universidades, con las normas de convivencia de la ciudadanía, ha perdido la capacidad de reflexión, significa que no ha reflexionado lo suficientemente, para asumir el concepto a la vida misma que como ser inteligente pretende edificar. (...texto en ejecución) (Pbro, Jesús Hernando Camacho Mosquera)
Descubrir de dónde procede el deseo de aprender, de estudiar, brota de la autoestima de la persona humana.
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