miércoles, 5 de diciembre de 2018

ANÉCDOTAS DE VIDA Y SOBRENOMBRES

Una de las cosas, que no olvidamos fácilmente son los recuerdos, las anécdotas. Las historias  que recrean la vida, que evocan las emociones y sentimientos más bellos de la realidad humana. Por eso quisiera comenzar un camino para evocar dichas historias, que se quedan en la mente y que con el tiempo y la edad, se van desdibujando. Sólo una viva tradición podría permanecer con ellas en la memoria de muchos personajes .

Algunos de ésos maravillosos momentos, se quedaron anclados en la memoria desde niños, en las escuelas, en las familias, en los rostros vivos de compañeros de clase, amigos de barrios, en las familias que vimos un día cruzar nuestros caminos. Gran parte de éstas historias, se han hecho testigos de los cambios de lo humano, en quienes hemos vivido o visto vivir a éstos personajes maravillosos, que trasformaron nuestro pensar y nuestro sentir.

Muchos de los hombres y mujeres, quedaron marcados, en el cuerpo, en la historia, en la memoria por los acontecimientos vividos, con gran picardia , dolor, simpatía . Algunos alcanzaron a borrar sus nombres y a tomar apelativos, que les recuerdan los momentos vividos. Ciertas personas vivieron con tanta intensidad y alegría ésos momentos, que deciden incluso olvidar sus nombres y retomar las "chapas",sobrenombres, que la sociedad les regaló con  precisión.

Recuerdo entre otras cosas, que algunos apelativos, se tomaron debido a la mala pronunciación de los hermanos menores, alguno de los abogados les decían sobrenombres, como "Concho". La curiosidad me ganó un terreno grande y después de pasar mucho tiempo con uno de mis ex alumnos, pregunté por el sobrenombre y la respuesta fue genial : "Mi hermanito menor, nunca fue capaz de decir Carlos Alfonso de niño" y sólo decía : "Caoncho", desde allí nació mi sobrenombre : "Concho". Otras personas, toman el sobrenombre de los padres, de los hermanos mayores y los heredan para toda la vida, por el ejemplo "Los Marranitos", no importan que sean negociantes, sacerdotes etc. ésa chapa los acompaña para toda la vida.

Una de las más graciosas historias, se debe a una jovencita que pretendía quitarse la vida, con un veneno terrible, pero no murió. De tal manera, que tenía un hermanito menor, insoportable y él, adquirió el nombre del "elixir" que le iba a quitar la vida a su hermana. Todo el pueblo lo llamaba de ésta manera, "Baygón"

Otros sobrenombres vienen de los aspectos físicos, los llaman carecuras, curas, o los llaman por ejemplo "Agonía" por la tristeza reflejadas en sus rostros, o por su incapacidad para gastar o compartir económicamente con sus amigos. Uno de mis alumnos, mientras dictaba una clase, me llamaba con insistencia la atención, hasta que tuve que detener la clase y preguntarle qué deseaba, ante su fuerte insistencia. A lo que él respondió: "Profe, me están diciendo sobrenombres", mi curiosidad se acrecentó en ése instante y pregunté : ¿ Cómo te dicen? Él dijo "Caremuerto", por una fracción de segundo, me detuve frente a su rostro y exploté de risa, no soportaba la capacidad de acierto que tenía , quién lo había llamado así. De tal modo, que fui regañado por el alumno, que descargaba la queja sobre su compañero.

Así, muchas de las personas que encontramos en nuestro camino, llevan chapas o sobrenombres, que no se olvidan, algunos muy graciosos. En algunos pueblos la gente conoce sus sobrenombres y nunca, ni por equivocación sus propios nombres de Bautismo, o de Pila. Así encontramos también, algunos sobrenombres que tienen que ver, con el trabajo ejercido por los padres, como por ejemplo : "Lechero",  "Los Químicos " (Porque hacían experimentos con la leche, mezclando agua a sus ventas ", "Kumis" (por el color blanco de su tez); "Chocorramos(por el color oscuro de la piel, particularmente afrodescendientes)..."Matasanos" (Médicos), "Tombos" (A los hijos de los agentes de policía etc.). En ocasiones familias de generaciones enteras, heredan todas las chapas, por más que deseen borrar todas las historias, existentes en éstos caminos graciosos de la humanidad.

Los conductores de los pueblos, casi todos obtienen sobrenombres, muy graciosos debido a la audacia o a la malicia con que existen; entre ellos recuerdo algunos que causaron mucha gracia, como por ejemplo : "Pichanga", sobrenombre que hace alusión a su desorden sexual y  sus deseos incontenibles, de manejar bien la sexualidad, un don Juan enamorado, de cuanta pasajera, se subía a su medio de transporte que él dirigía. 

Otro conductor lo llamaban : "Careloco", por sus ojos expresivos, con una mirada que asemejaba a una persona fuera de sus cabales. Una de las universitarias de uno de los pueblos, le llamaban por la manera de vestir, en medio de su feminidad, del trabajo en su finca, con el uso de las botas pantaneras, la llamaban : "Guerrillera", sobrenombre no aceptado de buena gana por la joven universitaria.   

La vida misma se encarga, de organizar la existencia, de distribuir las energías y todo aquello que nos hace felices, aún en medio de tantas chapas que también nos hacen pensar en la creatividad de la humanidad, que nos hacen disfrutar de la camaradería , junto a una gran picardía característica de los colombianos. Los apellidos, hacen mofa de ciertos instantes de risa entre los colombianos. Algún día uno de mis profesores, me regaló una caricatura con mi apellido :"Camacho", la caricatura de Locombia, decía que era el apellido más sexy del universo, porque encerraba las palabras : Cama, ama y macho -CAMACHO.

Existen al mismo tiempo, otros apellidos que no nos atrevemos a pronunciar, por la incomodidad que produce, entre la ambigüedad del lenguaje y la sonrisa que suscita pronunciar ciertos apellidos.


Jesús Hernando Camacho Mosquera.





No hay comentarios:

Publicar un comentario